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martes, 21 de abril de 2015

Un chequeo a la salud global de la población vulnerable

Los pasados días 17 y 18 de Abril se celebró la conferencia y reunión de la Fundación SIP,“Un chequeo a la salud global de la población vulnerable” dentro del ciclo anual: El mundo que queremos después del 2015.

Los ponentes invitados Rafael Vilasanjuan( Director de Análisis y Desarrollo Internacional de ISGlobal, H.Clinic UB. Director general de Médicos Sin Fronteras hasta 2.006) y Carlos Mediano Ortiga (Vicepresidente de Medicus Mundi Internacional) ofrecieron un  exhaustivo y completo diagnóstico sobre la salud global,en especial de la población vulnerable, así como claves de futuro y elementos para el debate, cuestionando qué es lo que entendemos por salud y el modelo que queremos.

Analizando lo conseguido hasta ahora, hay razones para el optimismo pero siendo conscientes de los retos y las amenazas presentes y futuras. Si bien los ODM dirigidos a la salud (objetivos 4,5 y 6) se han mostrado muy eficaces a la hora de reunir fondos y luchar contra enfermedades determinadas (logrando por ejemplo reducir a casi la mitad la tasa de mortalidad de menores de 5 años, habiendo reducido la incidencia de enfermedades infecciosas como la malaria en un 30% y avanzando significativamente contra el VIH, la tuberculosis...), persisten todavía enormes desigualdades en la consecución de objetivos por regiones mundiales entre países de altos y bajos ingresos y metas que, pese al avance positivo, quedan por alcanzar(como reducir a tres cuartas partes la mortalidad materna, llegando en este momento al 50% logrado).

Por otro lado, derivado de la especificidad de los ODM,se genera un proceso de segmentación de la salud que, al no ser contemplada de un modo integral, provoca una gran bolsa de personas y colectivos que quedan fuera del alcance de estos esfuerzos, como podemos ver en los adultos mayores de países de pocos ingresos o personas con enfermedades “raras” ( Chagas, Pian...) de los mismos países.

Esta misma población vulnerable también es abandonada por la Investigación a nivel mundial, (donde entra en juego la industria farmacéutica) que se rige por criterios casi exclusivamente economicistas y en la práctica, divide a las enfermedades, y por tanto a los enfermos, en rentables o no rentables. La investigación pública se acaba dirigiendo a los intereses privados de sus financiadores cuando se dan marcos colaborativos. Cuando los Estados o instituciones gozan de recursos, éstos suelen ser limitados y deben decidir entre prevención o investigación. 

Puede que la crisis del Ébola de 2014 empiece a cambiar esta dinámica, cuando se ha constatado que una enfermedad “no rentable” y lejana ha estado llamando a las puertas del primer mundo, evidenciando la invalidez de esos esquemas simplistas a la par que injustos. De todos modos no servirá de nada a la población vulnerable, incluso a la población en general, los avances en investigación en forma de tratamientos, vacunas o fármacos si no tienen acceso a ellos.

Desde el 12 de Diciembre de 2012, NNUU y la OMS como referente mundial de la salud, respaldaron oficialmente la promoción de la Cobertura Sanitaria Universal para garantizar el acceso a servicios sanitarios de calidad para todas las personas. Acceso que, por otra parte, no implique su empobrecimiento económico o simplemente el no-acceso por falta de recursos.

Resulta desalentador que mientras se promueve a nivel global la Cobertura Sanitaria Universal, países europeos supuestamente alineados con esta iniciativa, como España (Pese a la reciente rectificación del gobierno), actúan con una filosofía totalmente contraria arrebatando el derecho a la atención primaria de miles de personas inmigrantes en situación irregular, una involución en cuestión de derechos que parece ya muy recurrente cuando la situación económica es adversa.

Aunque existe un aparente consenso internacional desde organizaciones como la OMS y la comunidad internacional en torno a la Cobertura Universal Sanitaria y a la creación y/o fortalecimiento de servicios públicos de salud en todos los países, esta cuestión no se ve netamente respaldada por al menos dos causas: estos compromisos no van siempre acompañados de financiación o no se cumple con toda la financiación acordada para su cometido. Por otro lado existe una inercia global paralela tendente a  privatizar los sistemas de salud parcial o totalmente con acuerdos público-privados que debilitan los sistemas públicos (como por ejemplo el progama Health in Africa. auspiciado por el Banco Mundial)

 Es en este contexto, donde nuevos actores de carácter privado están emergiendo en la financiación de la OMS, consolidándose de forma tan fuerte que pueden llegar a definir la agenda de la salud mundial        ( La Fundación Bill y Melinda Gates,  es el segundo financiador después de EE.UU) Sin menospreciar su aportación, que supone una enorme inyección económica, las ONG y movimientos sociales ,realizan una labor de incidencia política para que ese dinero y la dirección de la OMS defiendan los intereses públicos y sigan procesos de rendición de cuentas.

En cuanto al futuro de la salud global y su impacto en la población vulnerable, nos encontramos finalizando y evaluando el período de los ODM hasta Septiembre de 2015. En la agenda post 2015 surgen los Objetivos de Desarrollo Sostenible cuya acción abarcará hasta 2.030.

Los ODS reducen el peso de la Salud notablemente: de tres objetivos relacionados directamente con la salud, frente a ocho en total que representaba en los ODM, ha bajado a uno, de los diecisiete objetivos que tiene la propuesta actual.El objetivo tres, el único propiamente de salud, continúa con varias de las metas anteriores e incluye la Cobertura Sanitaria Universal ( Objetivo 3. Garantizar una vida saludable y promover el bienestar para todos en todas las edades). No obstante, si se gestiona bien este nuevo marco,(ejerciendo la incidencia necesaria y adaptando los objetivos a los determinantes de salud: económicos, de género, geográficos...) reconociendo el carácter transversal de la salud,que atravesaría todos los objetivos, se podría llegar conseguir resultados satisfactorios en diversas áreas.

Este momento crucial también nos brinda nuevas oportunidades, aunque también nuevas y viejas dificultades, que habrá que intentar superar idealmente en una articulación participada de todos los actores, con un papel central de la ciudadanía, para alcanzar el modelo Salud Global que queramos construir.

Juan Miret Burbano

miércoles, 18 de febrero de 2015

ACABAR CON LA POBREZA


En 1998 el premio Nobel de la Paz y ex presidente de Sudáfrica, Nelson Mandela, dijo: “si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas, la democracia es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan parlamento”.
En el mundo en que vivimos ciertas élites políticas y económicas nos quieren hacer ver que la democracia significa votar cada X años en unas elecciones supuestamente libres. La democracia es una forma de gobierno en la que la soberanía reside en el pueblo. Dada la imposibilidad física de que todo el pueblo ostente el poder, este se delega en unos representantes bajo la fórmula de “una persona, un voto”. Hemos elegido la democracia porque creemos que es capaz de permitir una vida digna, en paz, en igualdad y con posibilidades de alcanzar la felicidad. Se trata de un medio para conquistar unos fines; si estos no se dan, ¿de qué sirve votar? Si no tenemos unas mínimas condiciones de vida (comida, salud, seguridad, etc.) ¿qué es lo que votamos cada 4 años? Votar es muy importante, pero solo si sirve para algo, si tiene consecuencias reales.
Foto de Melissa Farlow / UN ISDR
Tenemos la suerte de haber nacido en un país “desarrollado”. Ese status no supone la eliminación de las deficiencias y problemas que existen, pero sí significa que la mayoría de la población tiene unas necesidades básicas cubiertas. A pesar de que esta mayoría se ha reducido considerablemente con la crisis. Lo verdaderamente triste y grave es que en el siglo XXI, casi 70 años después de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, muchos seres humanos se encuentren privados diariamente de algunos derechos básicos proclamados en ella.
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), fijados en el año 2000, tratan de lograr que toda la humanidad tenga unas condiciones mínimas de vida aseguradas y se respeten los derechos humanos. Tras 15 años desde su establecimiento toca hacer balance y renovarlos. Esto es lo que se ha propuesto Naciones Unidas para 2015 y en lo que ya lleva tiempo trabajando. Se programó una Agenda que acabará dando lugar  a unos nuevos objetivos a finales del presente año que pasarán a llamarse Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Es necesario un debate profundo sobre cómo han funcionado los ODM para que los ODS consigan mejores resultados. Los avances de los primeros son innegables y dignos de celebrar, pero ninguno de los 8 se ha cumplido de forma tajante y se han mostrado insuficientes. En África subsahariana el avance es mínimo en todos ellos, como detalla el XI Informe Anual de la Plataforma 2015 y más. http://www.ecosfron.org/portfolio/xi-informe-anual-de-la-plataforma-2015-y-mas/
El no cumplimiento de los ODM ha evidenciado que algunos de los grandes problemas de la humanidad requieren cambios estructurales y esto, por desgracia, no suele estar presente en la agenda política internacional sobre desarrollo. Como dijo Koldo Unceta en su intervención: “el modelo actual es devastador en lo ecológico y excluyente en lo social”.
Muchos indicadores sobre desarrollo han mejorado durante estos años pero el problema es que la desigualdad, tanto interna como entre los países, no solo no ha disminuido sino que ha aumentado. Ahí reside la raíz de muchos de los problemas y conflictos que sufrimos.
El “PIB per capita”, utilizado para medir los avances, deja muchos aspectos sin analizar y esconde grandes desigualdades internas. Ya en los 90 quedó claro que no basta con que crezca el PIB de un país para salir del subdesarrollo. La idea de que el propio mercado libre elimina la pobreza ya se esfumó. En 2014 Oxfam Intermón y otras entidades dieron cifras similares sobre la desigualdad mundial, el 1% de los hogares mundiales acumulaban cerca del 50% de la riqueza mundial. La brecha es brutal.
¿Qué pasaría si África consumiera al mismo ritmo que Europa? El fallo es que el sistema esta diseñado para que unos tengan mucho y otros muy poco. El problema reside en cómo convencer a los que les sobra para repartir entre los que les falta. Las relaciones de win to win (todos ganamos) son muy difíciles de llevar a la práctica cuando unos ya se han acostumbrado a vivir en la abundancia. En el sistema económico mundial unos ganan y otros pierden. El problema es profundo y estructural, el horizonte está en un modelo más igualitario basado en la redistribución de riqueza que garantice a todos los seres humanos unas condiciones de vida dignas.




Por Mario Coscolin.

miércoles, 4 de febrero de 2015

ALGO VA MAL


Durante el mes de diciembre se celebró el III Foro de Jóvenes de Aragón dedicado a la seguridad internacional en el globalizado mundo actual. Como ponentes contamos con Claudia Pérez Forniés, Nerea Vadillo Bengoa y Jesús A. Núñez Villaverde. Éste último, en sus primeros minutos de intervención afirmó que la seguridad internacional no pasa por un buen momento. Quizá no sirva de mucho establecer comparaciones con otras épocas pero está claro que algo falla cuando ocurren cosas como las que vemos continuamente en los telediarios:
-          Un iraní toma varios rehenes en una cafetería en Australia. Tres personas mueren.
-          Un país occidental gasta más del doble de recursos para combatir el ébola en su territorio, donde se han dado un par de casos, que en el foco del virus, donde se cuentan por miles.
-          Rescatan una patera con solo 28 supervivientes de los 58 ocupantes iniciales cerca de Almería que intentaban llegar a la península en busca de una vida digna.
-          El Estado Islámico (DAESH) distribuye una guía sobre como tratar a las mujeres en la que las califica de esclavas y contempla la violencia física y sexual.
-          Un informe del Senado norteamericano revela las torturas a las que fueron sometidos los sospechosos del terrorismo tras el 11-S.
Estas noticias, tan solo algunas de las acontecidas en la segunda semana de diciembre de 2014, nos permiten hacernos una idea de la cantidad de noticias terribles que se dan a lo largo de un mes.
Tras el fin de la Guerra Fría el bloque llamado occidental se quedó sin enemigo sobre el que fijar las miradas. Como es un recurso cómodo y habitual la búsqueda de un enemigo externo que permita desviar la atención de los problemas internos, cercanos, no tardaría mucho en encontrar uno nuevo: el mundo islámico. En los medios de comunicación el yihadismo, el terrorismo islámico o el Estado Islámico/ISIS/DAESH -como se le quiera denominar-, se presentan como las grandes amenazas para la paz y seguridad internacional, mientras que las muertes por pobreza y desnutrición son, en ocasiones, tratadas como algo superficial pese a ser en cuantía infinitamente superiores. En el mundo globalizado de hoy la mayor causa de conflicto es la desigualdad.
Tradicionalmente el mayor riesgo para la paz lo constituían los conflictos armados convencionales pero hoy existen nuevas amenazas como el terrorismo, las organizaciones criminales internacionales, las armas de destrucción masiva, la pobreza, los conflictos culturales, étnicos o religiosos, las amenazas derivadas del medioambiente y las epidemias. Para luchar contra estos desafíos “la multilateralidad es una obligación, no una opción” según Jesús Núñez. Ningún Estado puede enfrentarse por sí solo a estos problemas, su esfuerzo sería en vano pues no hay fronteras para los riesgos actuales.
Pero, conviene diferenciar de amenazas y riesgos, como Javier Jiménez Olmos, organizador del Foro, observa: los riesgos son la potencialidad de una amenaza, los conflictos surgen cuando los riesgos no son tratados convenientemente y se convierten en amenazas.
Respecto al desenfoque de la realidad que antes mencione, ¿no sería más rentable (por lo menos en cuanto a vidas humanas) destinar más dinero al desarrollo o la educación que a los ejércitos? La percepción de la amenaza es muy subjetiva, depende de diversos factores como localización, momento temporal, situación económica, entre otros. El entorno y los medios de comunicación también tienen un papel clave. Ellos marcan la agenda y encuadran lo que les interesa, de ahí su gran poder hoy en día. La razón última de ese desenfoque reside en que somos corresponsables del malestar e inseguridad de muchos de nuestros semejantes; es decir, es nuestra conducta la que provoca, en ocasiones, riesgos y amenazas. Pero es más fácil echar la culpa a otro o camuflar el problema que asumir responsabilidades y cambiar las reglas del juego.
No es momento de grandes debates, ni de buscar culpables, ni de desviar la atención. Conocemos gran parte de nuestros problemas y tenemos medios y recursos para combatirlos. Es hora de actuar, de buscar soluciones y de cambiar las reglas. Es imprescindible para ello que las instituciones internacionales, con Naciones Unidas a la cabeza, den un paso al frente y empiecen a funcionar como verdaderos gobiernos supranacionales. Igualmente una sociedad civil internacional que pueda y quiera exigirles.




Por Mario Coscolin.

lunes, 1 de diciembre de 2014

ENEMIGO PÚBLICO Nº 1: EL CAMBIO CLIMÁTICO


En los últimos años han sido varias las ocasiones en las que el máximo representante de Naciones Unidas, la institución internacional que marca la agenda política mundial, ha señalado al cambio climático como una amenaza seria para la paz y seguridad. Ésta insistencia del Secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se debe a que en su opinión estamos ante “un escenario alarmante, que no alarmista”. Esto debería servir de aviso para los más escépticos sobre el cambio climático y para situar esta cuestión como prioritaria en todos los gobiernos del planeta.
Hoy en día casi todas las instituciones internacionales, gobiernos nacionales, círculos intelectuales y organizaciones sociales son conscientes que existen numerosos vínculos entre el cambio climático y la paz y seguridad internacional. Por ello ha sido tema de debate en diferentes escenarios como por ejemplo una sesión temática y plenaria en el Consejo de Seguridad en 2007. Aunque no obtuvo ningún acuerdo significativo, por lo menos abrió el debate internacional. Como dice Javier Solana, lo que en realidad esta en juego es la propia seguridad humana, porque las condiciones de vida pueden cambiar notablemente. En el Foro Humanitario Global de 2009 se cifró en 300.000 muertos anuales y 20 millones de desplazados por motivos relacionados con el cambio climático.
Casi todos los llamamientos urgentes de ayuda humanitaria que ha realizado la ONU en los últimos años han tenido que ver directa o indirectamente con el cambio climático. Muchos de los ejércitos de diferentes Estados están creando grupos especializados en catástrofes  naturales o crisis medioambientales, y diversas voces internacionales expertas sobre temas de defensa establecen que los ejércitos del futuro destinaran más recursos, tanto humanos como materiales, a problemas de este tipo que a los tradicionales conflictos armados. Un ejemplo de esto es la UME española, Unidad Militar de Emergencias, que cada año tiene mas peso en el ejercito. Incluso se ha planteado en diversos foros la creación de un contingente de “cascos verdes” bajo el mando de Naciones Unidas que hagan frente a las emergencias medioambientales. Existe el debate de porqué otorgar estas funciones al ejército y no a la sociedad civil, parece que sea una excusa para que los ejércitos sigan teniendo competencias. Los defensores del ejército piensan que se trata del cuerpo más preparado para esta tarea y los detractores lo ven como una intromisión en el ámbito civil.
Todos estos datos nos muestran que lo que empezó como una amenaza hace unas décadas es hoy una realidad consolidada que nos amenaza seriamente. Los científicos no se ponen de acuerdo en si el motivo del cambio climático se debe únicamente a la actividad humana o también a la variabilidad natural del clima. Parece que hay gran consenso en el origen humano del problema.  Aunque se mantenga el debate, sabemos que la actividad humana tiene mucho que ver, especialmente las actividades relacionadas con la energía (procesado, transformación, consumo, etc). El 80% de las emisiones de dióxido de carbono a escala mundial provienen del uso de energía. Lo novedoso de este problema mundial respecto a otros de la historia es que sabemos el porqué, el cómo y el cuándo, podemos incluso predecir algunas de sus consecuencias e impactos. ¿A qué esperamos para actuar con firmeza?
Hace pocos días tuvo lugar un acuerdo histórico para algunos e insuficiente para otros. Se trata a lo pactado entre China y EEUU en la cumbre Asia-Pacífico para reducir por fin las emisiones de dióxido de carbono ya que ambos países son los responsables de casi el 45% del total de emisiones del mundo. Digo por fin porque ninguno de los dos redujo las emisiones con el Protocolo de Kioto ( EEUU no lo ratificó y China al ser considerado en vías de desarrollo no tenia las mismas obligaciones). Esperemos que esto sirva para que otros países como Canadá, Brasil, India o Rusia se den por aludidos y se decidan a ratificar las normativas internacionales. Tras lo dicho, el futuro esta en las energías renovables porque el consumo poco se puede reducir o es de prever que nadie quiera reducirlo de forma considerable, ya que tiene un papel fundamental en el desarrollo económico de nuestro tiempo. O en otro tipo de modelo de desarrollo cercano a las posturas que ofrece la corriente de decrecimiento, cuya idea es reducir de forma controlada y progresiva la producción, con el objetivo de equilibrar la relación entre los seres humanos y la naturaleza. Como dice Serge Latouche “abandonar el objetivo de crecimiento por el crecimiento”.
El último informe de Octubre de este mismo año del IPCC ( Intergovernmental Panel of Climate Change) dice que aun estamos a tiempo y que lo único que hace falta es voluntad, ya que como he dicho antes conocemos el problema y tenemos los medios para limitarlo. A diferencia de otros informes este deja a un lado los catastrofismos y no solo da esperanzas sino que impulsa ideas concretas para salvarnos del calentamiento del planeta al que estamos abocados si seguimos por el mismo camino y que tendría consecuencias nefastas. Para poner datos sobre la mesa el informe establece que tenemos que ser capaces de reducir entre un 40% y un 70% las emisiones de CO2 antes del año 2050 y llegar al año 2100 con emisiones nulas. Para lo que hay que actuar YA.
He hablado de salvarnos y es que el Planeta tiene un nuevo enemigo que es el cambio climático. Se trata de una amenaza para la paz y seguridad internacional. Hay una clara conexión entre el acceso limitado a los recursos naturales y/o limitados y los conflictos. Estos conflictos ya se están dando. Cada vez serán más los retos que plantee el cambio climático a la seguridad internacional. Voy a describir algunas de las amenazas a la paz que pueden dar lugar a conflictos:
-         Perdidas y alteraciones de territorio. El deshielo tanto de los círculos polares como de las zonas alpinas pueden dar lugar a cambios importantes en territorios y fronteras además de la desaparición de países insulares lo que provocaría Estados sin territorio. Puede alterar el Derecho Público Internacional. Algunos países se lanzaran a la conquista de los polos para gestionar sus recursos, que se suponen cuantiosos.
-         Migraciones cuya causa directa o indirecta es ambiental ya que el impacto del cambio climático afecta a algunas de las zonas más pobladas del planeta. Pueden ser internas o internacionales, o voluntarias o forzosas. Algunos han calificado a estos migrantes como “refugiados” dado el peligro que corren sus vidas si permanecen en su lugar de origen.
-         Conflicto por los recursos y más si el acceso a estos esta politizado. Los recursos naturales como el agua dulce, los alimentos o la pesca pueden verse muy afectados por el cambio climático lo que provocará tensiones en aquellas zonas que tengan problemas de abastecimiento. Al ser productos necesarios para los seres humanos esto puede llevar a los Estados a tomar medidas excepcionales. También puede haber tensiones por los recursos energéticos y cambios en las rutas marítimas comerciales lo que puede tener un efecto enorme en la economía mundial.
-         Daños en ciudades costeras y sus infraestructuras. Una quinta parte de la población mundial vive en zonas con riesgo de inundación grave en caso de subida del nivel del mar por el deshielo de los polos. Esta subida de nivel seria desastrosa para muchas de sus infraestructuras.
-         El cambio climático puede dar lugar a más catástrofes naturales y en consecuencia más crisis humanitarias lo que pone en grave riesgo la paz y seguridad internacional. Una especial atención requieren los países más frágiles y débiles porque un empeoramiento de su situación puede provocar situaciones extremas y la radicalización de la población amenazada en su supervivencia.
-         Presiones sobre la gobernanza global. En las instituciones internacionales se concentraran las miradas en busca de soluciones ya que los Estados individualmente no son capaces de enfrentar estos problemas. Se trata de problemas globales que requieren soluciones globales y por ello los entes supranacionales estarían obligados a tomar medidas urgentes y esto se les exigirá.

El Presidente de Uganda dijo hace poco que “ el cambio climático es un acto de agresión mas de los ricos contra los pobres” y no es el único que piensa esto. Y lo cierto  es que no se desvía mucho de la verdad porque una gran parte del cambio climático se debe a la contaminación y la era del despilfarro que han protagonizado los países “ricos”. Los que mas sufren las consecuencias de éste (desastres naturales, falta de recursos, etc) son los países “pobres”. Zonas como el África Subsahariana, Oriente Medio, Norte de África, Asia Central y Oceanía ya están notando claramente los efectos.
Al igual que con el respeto a los derechos humanos, la Unión Europea tiene que ser un ejemplo mundial en transformar esta realidad ambiental, ser el primero en reducir la contaminación y cumplir estrictamente con todas las normas internacionales al respecto. Porque tiene los medios, tanto intelectuales como económicos e institucionales, y porque poniéndose al frente de este tipo de retos es como podrá recuperar su status de potencia mundial.
Igual de real que el cambio climático es la idea de que se puede cambiar el mundo. Nos están diciendo los expertos que estamos a tiempo pero el acuerdo mundial no solo es obligatorio sino también urgente. Todos los avances que hagamos en este ámbito nos conducirán a un mundo más seguro y pacífico.


BIBLIOGRAFÍA


-CASTILLO, J.M., Migraciones ambientales: huyendo de la crisis ecológica en el siglo XXI. Barcelona: Virus, 2011, 108 p.

-Climate Change 2014: Mitigation of Climate Change. Contribution of Working Group III to the Fifth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change. New York: Cambridge University Press, 2014 [consulta 14-11-2014]. Disponible en: http://www.ipcc.ch/report/ar5/wg3/

-La  geopolítica de la energía. Barcelona:  La Vanguardia, 2014 (La Vanguardia  Dossier, 53), 114 p.

-MANONELLES, M., “Cambio climáticos: retos para la paz y la seguridad internacional”. EN: Balance de una década de paz y conflictos, tensiones y retos en el sistema internacional: Anuario 2010-2011. Madrid: CEIPAZ; Barcelona: Icaria, 2010, p. 65-84

-Naciones Unidas, Consejo de Seguridad, Acta literal de la 5563º sesión, 17 de abril de 2007, S/PV.5663,  sobre sobre el impacto del cambio climático en la paz y la seguridad con la intervención de más de 50 ponentes. Disponible en: http://www.un.org/es/comun/docs/?symbol=S/PV.5663

-National security and the threat of climate change. Alexandria (Virginia): CNA, 2007, [consulta 18-11-2014]. Disponible en: http://www.npr.org/documents/2007/apr/security_climate.pdf

-SANZ DONAIRE, J.J., “Precisiones a las bases científicas del cambio climático”. EN: Cambio climático y su repercusión en la Economía, la Seguridad y la Defensa. Madrid: Ministerio de Defensa, 2009, (Documentos de Seguridad y Defensa, 26), p. 11-52

-SOLANA MADARIAGA, J., El cambio climático y la seguridad internacional: documento del Alto Representante y de la Comisión Europea al Consejo Europeo. Luxemburgo: EUR-OP, 2008 [consulta 9-11-2014]. Disponible en: http://www.consilium.europa.eu/uedocs/cms_data/librairie/PDF/ES_clim_change_low.pdf




Por Mario Coscolin.

lunes, 3 de noviembre de 2014

¿Es compatible la diversidad de Europa con una cultura común?


La última sesión de trabajo que tuvo lugar en nuestra Fundación (penúltima del programa anual)  se titulaba ¿Es también Europa una cultura? En mi opinión, el viejo continente se encuentra en un momento crucial de su historia para decidir hacia donde enfoca su futuro con varios frentes abiertos: geográficamente con la ampliación de los miembros de la Unión, jurídicamente con la fracasada Constitución y políticamente con la reforma de sus instituciones. Estos son temas que pueden afectar considerablemente a esa construcción de la ciudadanía europea que tanto se debate en los círculos académicos.

Primeramente la ampliación geográfica hacia Europa del Este y Asia que esta en estudio actualmente. Aunque Europa se ha caracterizado siempre por su multiculturalismo y confrontación de identidades, para algunos aceptar la entrada en la Unión Europea de según que Estados supondría directamente renunciar a una identidad común. Parte del debate viene por el miedo de algunos a la “islamización” de Europa aunque se estima que hoy en día en los países miembros viven alrededor de 20 millones de musulmanes y mas de 40 millones en lo que respecta a todo el continente europeo; además, como apunto nuestro ponente el profesor Estrada, “ todos somos un poco árabes, en Europa no existe la pureza, hay mucho mestizaje”. ¿Caben todos los países en la Unión Europea? ¿De que cultura soy?

Por otro lado tenemos la fracasada Constitución que se remendó con el Tratado de Lisboa pero que no esta olvidada en la cabeza de intelectuales y políticos que la ven como un documento necesario para avanzar en esa ciudadanía europea de la que hablamos, pues otorgaría unos derechos y obligaciones claras, ese status o conjunto de derechos que va más allá de la simple pertenencia a un Estado. En los principios de la UE, el ciudadano era visto como un mero factor de producción económico pero poco a poco se ha ido insertando en la esfera cultural, social y política. El catedrático Javier de Lucas, el otro ponente de la sesión, afirmaba que el modelo del Estado constitucional es un rasgo cultural propio de Europa y que puede ser el punto de partida de la ciudadanía. Tras el establecimiento de los derechos humanos universales, estos se han convertido en una base sólida para las constituciones y Europa, que quiere seguir siendo la abanderada de la protección de derechos humanos, debería tomar esta dirección. ¿Debe volver a intentarse la redacción de una Constitución Europea? ¿Puede esta Constitución gestionar la diversidad europea?

El tercer frente de la Unión Europea tiene que ver con su esquema institucional que a pesar de haber sido ya modificado en el Tratado de Lisboa, hay que darle una vuelta más de rosca en el sentido que el ciudadano se involucre más y haga suyas las decisiones y acciones de la institución que le representa. Para que el ciudadano se sienta parte de algo tiene que ser más que un número en una estadística o un voto cada 4 años. La ciencia política lo tiene muy claro, cuanto más participan los ciudadanos ( siempre que esa participación sea efectiva y tenga valor) más conectados estarán con las instituciones y mayor será el grado de interiorización de la comunidad en la que viven. El Parlamento europeo no se puede comparar a los parlamentos nacionales en cuanto capacidad de decisión y rendición de cuentas. Las decisiones se toman en codecisión con el consejo formado por los mandatarios de los Estados miembros y prima el interés particular de cada uno de ellos. ¿Queremos ser espectadores o actores de la Unión Europea? ¿Como queremos que se tomen las decisiones?

Javier de Lucas, catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia, fue el primer ponente de la sesión abordando el tema de si puede existir un pueblo europeo sin una cultura común. Según su punto de vista Europa no tiene una cultura común y su gran virtud es hacer patrimonio de su gran diversidad pero si que tenemos nexos de unión desde los que se puede construir el demos europeo como son el Estado de derecho o el constitucionalismo.
La siguiente ponencia fue a cargo del Juan Antonio Estrada, catedrático de Filosofía en la Universidad de Granada, que versó sobre la Iglesia en Europa, donde para él existe una crisis de las religiones como en ningún otro continente y apunta varios motivos. Uno de ellos es que el estado de bienestar, la comodidad y el ocio que imperan en la sociedad plantean un reto a la Iglesia. Otro es que las instituciones religiosas de Europa son tan grandes que no han sabido o no han tenido tiempo de evolucionar al ritmo de la sociedad.

Personalmente soy algo pesimista con la cultura común europea, he tenido la oportunidad de conocer otros países como los suramericanos y en ocasiones he sentido a sus gentes más cercanas y con más similitudes a mi que lo que siento con otros "compatriotas" europeos. Pero la historia dice otra cosa, Europa unida ha sabido superar momentos muy duros de la historia y de una manera u otra siempre ha caminado de la mano. Tiene unas raíces muy profundas que le influyen: cultura grecorromana, judeocristianismo e Ilustración. Tenemos una forma común de arreglar nuestros problemas a través de la RAZON que nos ha hecho llegar a ser lo que somos. Y nuestra diversidad no tiene que ser un handicap sino algo enriquecedor. Vemos que hay razones para no ser pesimistas, Europa tiene que dibujar su futuro y ponerse a trabajar en él para volver a ser un lugar de referencia en todos los ámbitos. Para ello puede que tenga que resolver alguna de las preguntas que lanzo al aire en este escrito. ¿Te atreves con alguna de ellas?




Por Mario Coscolin 

lunes, 20 de octubre de 2014

Conferencia Anual DPI/NGO "Agenda post 2015"


El miércoles día 15 de Octubre tuvo lugar en el Centro Pignatelli una charla explicativa del viaje que realizaron Carmen Magallón y Félix Medina, en representación de la Fundación Sip, a la Conferencia Anual del Departamento de Información Pública ( DPI) de Naciones Unidas. La Fundación asiste y participa en estas conferencias anuales desde que en 2004 fuera admitida como miembro de este organismo de la ONU.
El Departamento de Información Pública se creó en 1946 con la misión de trasladar la opinión y la labor de las Naciones Unidas a la sociedad.  A partir de 1968, animado por el ECOSOC,  se establece un sistema de asociación con las Organizaciones No Gubernamentales ( DPI/NGO).
Desde entonces en el DPI/NGO se produce un trasvase de información muy interesante entre lo que quiere trasmitir la ONU a la sociedad civil y lo que la sociedad necesita manifestar a esta. El DPI/NGO aglutina a más de 1300 organizaciones civiles las cuales tienen la oportunidad tanto recopilar información de Naciones Unidas como de participar en ella.
La Conferencia de este año llevaba el título " 2015 y más allá" en referencia a que el año que viene se tiene intención de renovar los Objetivos de Desarrollo del Milenio ( ODM ) que se establecieron en el año 2000 y que, a pesar de un significativo avance, en mi opinión todavía falta camino por recorrer. Ya en 2012, Naciones Unidas creó un grupo de expertos para trabajar en la evaluación de los  ODM y su futuro. Parece que la intención de los altos organismos de Naciones Unidas es poner énfasis en el cambio climático por ello se quieren aprobar los nuevos objetivos en la Conferencia Mundial sobre este tema que tendrá lugar en París el año próximo. Los más críticos piensan que se está desviando la atención hacia el cambio climático para no ponerla en temas más controvertidos e incómodos como la desigualdad, las injusticias de la gobernanza global o los fallos del sistema económico y financiero mundial. No hay que olvidarse que Naciones Unidas a pesar de sus aspiraciones de imparcialidad está formado por Estados y diseñado de tal forma que mandan más los más poderosos.
En la actualidad se está trabajando en una propuesta en la que, subrayando ese hincapié en la sostenibilidad, los nuevos objetivos pasan a llamarse Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En el estado actual de la propuesta se incrementa su número de 8 a 17.
Una de las propuestas que salieron adelante en la Conferencia del DPI/NGO  fue la pretensión de enfocar los nuevos ODS hacia todo el mundo de una forma más inclusiva, de ahí el lema "No dejar a nadie atrás". La idea es que no estén enfocados hacia sectores concretos sino a toda la humanidad. Los ODM pusieron el acento en los sectores más pobres, lo que era necesario, pero se pretende que los nuevos objetivos sean más universales y tengan en cuenta por ejemplo a minorías como los discapacitados o las poblaciones indígenas. De los Objetivos del Milenio, el primero hacía referencia a reducir la pobreza a la mitad pero ¿qué pasa con la otra mitad? Eso se quiere evitar en esta renovación.
Los debates en la Conferencia se centraron en qué temas introducir en los nuevos objetivos y cómo desarrollarlos. Algunos temas estaban ya vetados de antemano por el temor a la invasión de competencias por parte de algunos gobiernos, como es el caso de las armas nucleares que tanto nos interesa, pues, los nuevos objetivos habrán de ser filtrados y aprobados por los países rerepresentados en la Asamblea General o el Consejo de Seguridad. Respecto a cómo desarrollarlos, varias fueron las voces que trataron de identificar los problemas desde su raíz y lanzar el dardo hacia la causa en vez de hacia el efecto, es decir, no buscar cómo reducir la pobreza sino buscar qué produce esa pobreza: "convertir los objetivos parciales en objetivos sistémicos" en palabras de nuestra directora, Carmen Magallón. Pero la naturaleza de los nuevos objetivos, será muy similar al de los anteriores.
Esperemos que esta renovación sirva para dar el impulso que estos temas necesitan, el mismo que tuvieron los ODM en el año 2000, y que el éxito de los nuevos ODS sea mayor.
 
OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE PROPUESTOS

ODS 1. Acabar con la pobreza en todas sus formas.
ODS 2. Acabar con el hambre, lograr la seguridad alimentaria, la nutrición mejorada y promover la agricultura sostenible.
ODS 3. Asegurar vidas saludables y promover el bienestar en todas las edades.
ODS 4. Promover la educación a lo largo de toda la vida y oportunidades para todos.
ODS 5. Conseguir la igualdad de género y el empoderamiento de mujeres y niñas.
ODS 6. Asegurar el acceso y la gestión sostenible de agua y desagüe.
ODS 7. Asegurar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos.
ODS 8. Promover el crecimiento sostenido, inclusivo y sostenible, el pleno empleo productivo y el trabajo decente para todos.
ODS 9. Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva, sostenible y fomentar la innovación.
ODS 10. Reducir la desigualdad dentro y entre los países.
ODS 11. Construir ciudades y asentamientos inclusivos,, seguros, resilientes y sostenibles.
 ODS 12. Asegurar el consumo y modelos de producción sostenibles.
ODS 13. Emprender acciones urgentes para combatir el cambio climático y sus impactos.
ODS 14. Preservar el uso de los océanos, mares y recursos marinos.
ODS 15. Proteger, restaurar y promover el uso de los ecosistemas terrestres.
ODS 16. Promover sociedades pacíficas y estables para el desarrollo sostenible , proveer acceso a la justicia para todos y construir instituciones eficientes, inclusivas y responsables.
ODS 17. Fortalecer los medios de implementar y revitalizar la alianza global para el desarrollo sostenible.

Por Mario Coscolin. 

jueves, 27 de diciembre de 2012

LAS MINORÍAS MUSULMANAS EN OCCIDENTE (EN EUROPA Y EN ESPAÑA)

-notas tomadas en la conferencia de Abdelaziz Hammaoui, Responsable de RRHH del centro cultural islámico de Valencia y profesor de la Cátedra de las Tres Religiones de la Universidad de Valencia, en el Seminario de Investigación para la Paz-.

http://www.levante-emv.com/
Hace cuarenta o cincuenta años, asistir a un curso sobre mundo islámico solo habría tenido un motivo: curiosidad o interés personal. Hoy en día, la sociedad podría encontrar más motivos para acercarse a él. Por un lado, España siempre ha compartido la historia con los musulmanes. No tenemos más que acordarnos de la Mezquita de Córdoba o la Alhambra de Granada. Por otro, gracias a la globalización y a las migraciones convivimos con musulmanes en nuestro día a día. Esto hace que la comunidad musulmana sea una pieza más de la realidad española. No hay que olvidarse, sin embargo, que otro motivo pueda ser la creciente difusión de noticias sobre el mundo árabe (movilizaciones, terrorismo, etc.); si nos explican la realidad musulmana, las podremos interpretar mejor.

Datos sobre el mundo islámico 

El número de países musulmanes podría variar desde 37 hasta 50, dependiendo de los criterios que tuviéramos en cuenta. Lo que si debemos aceptar es que musulmán y árabe son conceptos distintos. Los árabes no son ni el 20% del mundo musulmán. De la misma manera, existen minorías musulmanas en todo el mundo. En Europa, por ejemplo, la minoría musulmana cuenta con 50 millones de personas. Una minoría que engloba a más habitantes que Oriente Medio. En China o la India hay cerca de 100 millones de musulmanes.

 Los motivos que llevaron a las minorías musulmanas a emigrar hacia Occidente son muy diferentes: religiosos, políticos o económicos. Antes del 11S, por ejemplo, Canadá y EEUU eran los países que mejor trataban a las minorías musulmanas y donde éstos podían vivir su fe en plenitud, lejos de sistemas dictatoriales que limitaban las libertades individuales.

 Los 50 millones que forman la minoría musulmana de Europa emigraron por causas diversas. Por ejemplo, la industrialización económica, las facilidades para vivir la fe o la educación hicieron que una buena parte de musulmanes emigrara a Gran Bretaña, Francia o Alemania. Esta variedad de razones hace que las minorías se formen sin planificación, sin estrategia de futuro, y su único objetivo se convierte en mantener su identidad musulmana.

 En el caso de Europa, al final, sin darse cuenta las minorías crearon una nueva identidad, el islam europeo. Ya no se sienten viviendo en una minoría, sino franceses o ingleses como el resto de sus ciudadanos de Francia o Gran Bretaña. Esto se consigue gracias a la participación académica social y al establecimiento de unas normas que suelen responder a las necesidades de la minoría.

 Sin embargo, 2001 marca un antes y un después para estas comunidades que habían conseguido cierta integración. Europa se ve envuelta en una especie de estado de excepción, persecución mediática y cierta islamofobia. Todo lo islámico empieza a parecer sospechoso.

El Estado y el Islam

El modelo de Estado español, alemán o italiano es aconfesional, laico. El Estado no interviene en la organización interna de las minorías religiosas, pero sí las apoya. Se crean mecanismos de colaboración con estas minorías y, dependiendo de la experiencia de cada país en temas de gestión cultural y religiosa y el tiempo que la minoría reside en país, su grado de libertad varía.

 En España, en los años sesenta, se aprobó la ley de libertad religiosa y ello conllevó la creación de la primera minoría musulmana. En 1967, la religión islámica enraizó en el país y perduró en el futuro, a través de acuerdos con minorías musulmanas, judías y protestantes.

 España es uno de los países más avanzados en organización de relaciones con las minorías religiosas. En el código civil existen leyes como las siguientes:
 • En los colegios públicos debería haber clases de religión islámica si hay más de 20 alumnos que profesen esa religión.
 • Los musulmanes tienen derecho a comida halal en centros penitenciarios, hospitalarios y educativos.
 • Los reclusos musulmanes tienen derecho a asistencia religiosa musulmana.
 • Los musulmanes tienen derecho a pedir días libres en fiestas célebres para la religión que profesan.

 En muchos casos, estas leyes o no se aplican o no se conocen. La mayoría de las veces nos damos cuenta de que se politizan ciertos asuntos que no deberían llevarse a debate porque existe una ley que define la manera de actuar. El ejemplo más claro es el uso del velo: en vez de cumplirse la ley, se da prioridad a exigencias de los [algunos] ciudadanos.

Barómetro de las opiniones de los musulmanes en España

 Para los musulmanes, la religión constituye una seña de identidad primordial, considerándose, aun así, adaptado a la vida española. Una gran mayoría se considera integrado en España y admite ser española y musulmana. Los musulmanes piensan que el Estado debería ser totalmente neutral y no defender a ninguna religión. Asimismo, rechazan por completo la violencia como herramienta para difundir creencias religiosas y declaran que el Islam es compatible con los Derechos Humanos.