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miércoles, 9 de noviembre de 2011

LAS PRISIONES ¿SIRVEN PARA HUMANIZAR?


Sesion del Seminario Las paces de cada día, 4 y 5 de noviembre: cierre del ciclo, con Mercedes Gallizo y Pedro Santisteve.

Dostoievski: <<El grado de civilizacion de una sociedad se observa visitando sus cárceles>>.

Los momentos de más interés:


"Merece la pena ir transformando la situación, intentar conseguir prisiones más humanas.
Todos estamos condicionados por la opinión pública, que es unívoca: la sociedad demanda el endurecimiento de las penas continuamente. Deberíamos promocionar un sistema de justicia alternativa, que ya está en marcha, por medio de ayudas y creación de puestos de trabajo. Sin embargo, la tarea más importante es concienciar a la sociedad la necesidad de este nuevo sistema de justicia alternativa".
Mercedes Gallizo
Secretaria General de Instituciones Penitenciarias


"El estado ha reducido el gasto social a lo mínimo e indispensable, la economía ahora se mueve en un mundo supranacional en el que los estados no ejercen ningún control.
Hoy en día, existe un riesgo de privatización descontrolada de los servicios públicos, como en EEUU. Se ha empezado por el área de menores, pero acabaremos por fomentar las alianzas entre el mundo empresarial y el voluntariado, con el peligro que ello supone para el estado del bienestar.
Se deberían promover las penas alternativas a la prisión (sigamos el ejemplo de los países nórdicos) como el tercer grado o los permisos penitenciarios y así, ir reduciendo el número de presos y favorecer la reinserción. Si expandimos la privación de libertad y su carácter punitivo, nos cargamos el sentido de comunidad, sociedad participativa y responsabilidad social".

Pedro Santisteve,
Abogado y profesor de derecho de la Universidad de Zaragoza



Conferencia del viernes 4 de Noviembr

"La delicuencia no se soluciona con la prisión, sino dentro de la sociedad y desde la política. Si bien es cierto que existen mejoras sustanciales en las instituciones penitenciarias, el sistema penal permanece sin cambios significativos, e incluso con endurecimiento de penas (años mínimos obligatorios).
La prisión reune a los pobres, gitanos, drogatas, analfabetos, no a la gente pudiente. El sistema penal juzga las conductas de los más desfavorecidos y en situación de exclusión social con mucha más dureza y crueldad que las de los delincuentes fiscales.
No existen políticas sistémicas: la sociedad no sostiene a las personas que salen en libertad y la estancia en prisión acentúa las pobrezas y carencias que llevan al preso a cometer el delito, por ello, luego, a menudo, reinciden.".
Carlos Piñeyroa Sierra,
Asociación ¿Hablamos?

"La misma institución no puede gestionarlo todo, hacerse cargo de la prevención de delitos y de la posterior reinserción del preso.
Los ciudadanos cedemos libertades a cambio de seguridad, pero con las prisiones cedemos la libertad de otros por nuestra seguridad.
España es uno de los países con mayor desigualdad en la UE. Al mismo tiempo, teniendo el menor índice de violencia europeo, tiene el mayor número de presos. De hecho, no es tan dificil acabar en la cárcel. El código penal es muy duro.
Hemos de fomentar las oportunidades para la reinserción. Pero si el preso ha vivido extirpado de la sociedad en la que tienes que reinsertarse ¿Cómo lo hace? Como consecuencia de las dificultades que encuentra en el exterior, el preso vuelve a su entorno de exclusión social donde aumentan las probabilidades de reincidir".

Jesús María Alemany,
Presidente de Fundación SIP

"En este tema de las prisiones existe muchas similitudes con cooperación y desarrollo. Se necesita hacer un buen diagnóstico para desenmascarar la idea que genera el sentimiento de inseguridad en la sociedad.
Se plantean dos ideas: 1) La necesidad de trabajar con las víctimas de delitos, que pueden sufrir un trauma que afianza el sentimiento de inseguridad; 2) Averiguar el por qué hay tantos hombres y tan pocas mujeres en las cárceles".

Montse Reclusa,
Miembro del consejo de la Fundación SIP y funcionaria del Ayuntamiento de Zaragoza

"A mí me gustaría hacer especial hincapié en los presos disminuidos psíquicos. Está demostrado que algunos tienen la mentalidad de un niño de 10 años, entonces ¿qué beneficio puede haber en meterlo en la cárcel?"

Julia Remón
Catedrática de Historia, Universidad de Lérida


"Existen dos preguntas básicas: ¿Por qué son los más pobres de los pobres los que acaban en prisión? ¿Cómo mejorar esta situación?
De estas preguntas se deriva la central de nuestro debate: ¿Las prisiones sirven para humanizar? Es la sociedad la que deshumaniza a los presos, excluyéndolos y, sobre todo, olvidándolos: esto también hay que cambiarlo".

Carmen Magallón
Directora de la Fundación SIP

"El preso también ha perdido la confianza en la sociedad.
Un problema importante es que las cárceles y los presos no se ven. Y se tiene más miedo a lo que no se ve que a lo que se ve.
Si los presos no pueden participar en política para que el cambio se realice desde dentro, entonces habrá que fomentarlo desde fuera. Eso solo se consigue con avances en materia educativa".

Mamen López
Fundación Piso

"Las cárceles no sirven para humanizar. Debemos cuestionar la industria carcelaria.
Las cárceles, en realidad, recogen el fracaso de las políticas sociales.
Solución: priorizar el tema de prevención de delitos.
Hay que prestar especial atención a la familia del preso, porque ella también sufre el hecho de la prisión."

Sheila Hernández
ASAPA
Sesión de debate, sábado 5 de Noviembre.


Cierre del debate:

"Es muy importante que se trabaje la opinión pública en lo referente a las prisiones.
Es necesaria una reeducación social: cambiar la visión social de las cárceles.
El papel de las ONG's es fundamental y singular porque ayudan a humanizar y da transparencia al sistema (gracias a su conciencia crítica).
Los Trabajos en Beneficio de la Comunidad (TBC) tendrían que realizarse en el ámbito en el que se cometió el delito.
Se deben construir centros más próximos a las ciudades."

Mercedes Gallizo
Secretaria General de Instituciones Penitenciarias

"Debemos socializar a los jueces, más allá del mundo del código penal y del poder.
En los medios de comunicación, por ejemplo, en los programas basura y otros, también hay un riesgo de manipulación: y eso sólo se corrige con una legislación que lo afronte.
Fomentar la educación en temas penitenciarios, un aula didáctica en los institutos sería un buen comienzo.
Y respetar la ley órganica en las prisiones, ya que es superior a la ley condenatoria".

Pedro Santisteve
Abogado y profesor de derecho de la Universidad de Zaragoza

 
Para más información sobre opiniones y el tema:


Pedro Santisteve:


Mercedes Gallizo:













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